Organización y actividad
Razón social, actividad principal y procesos incluidos en el sistema.
Una ruta clara para organizaciones que necesitan presentar un respaldo verificable ante clientes, licitaciones o autoridades.

Qué queda claro antes de avanzar
Alcance
definido desde el inicio
norma, sitios y actividades
Propuesta
a medida
sin precio genérico ni letra chica
Código
de verificación
para presentar ante terceros
Ciclo
con continuidad
seguimiento y renovación
El certificado queda limitado al alcance aprobado y puede verificarse por código público.
Preparar la primera conversación
No necesitás presentar un expediente completo. Esta información alcanza para orientar el caso y pedir después la evidencia que corresponda.
Razón social, actividad principal y procesos incluidos en el sistema.
Ubicaciones, operaciones y servicios que deberían quedar dentro del certificado.
Dotación involucrada, turnos y responsables del sistema de gestión.
Tiempo de operación del sistema y el hito externo que mueve la decisión.
Ruta general
Compartís norma de interés, país, sedes y actividad. Con eso se delimita qué necesitás certificar.
Recibís una propuesta ajustada al tamaño, complejidad y alcance de tu organización.
El sistema de gestión se evalúa contra los requisitos aplicables de la norma elegida.
Cuando corresponde, el certificado se emite con alcance, vigencia y código de verificación.
El certificado se sostiene con seguimiento y renovación dentro del ciclo aplicable.
Lo que sostiene el certificado
G-CERTI no implementa el sistema que luego certifica. Esa separación protege el valor del certificado y permite presentarlo con seriedad ante clientes, compradores y autoridades.
Cómo se garantiza la imparcialidadAntes de avanzar
Las respuestas finales dependen de la organización y de las reglas aplicables; esta guía muestra qué se revisa en la conversación inicial.
Sí. La consulta inicial permite delimitar el alcance y el estado del caso. Para auditar debe existir evidencia objetiva suficiente de que el sistema está implementado y opera dentro del alcance propuesto.
La norma, el alcance, la actividad, el tamaño, la complejidad, las sedes, los turnos y la posibilidad de integrar más de un sistema. Por eso la propuesta se prepara después de revisar los datos del caso.
Puede evaluarse un alcance multisitio cuando la estructura, las actividades y las reglas aplicables lo permiten. La planificación y el muestreo se determinan para el caso concreto.
La modalidad se define según alcance, riesgos, evidencia disponible y requisitos aplicables. Una consulta inicial no implica que toda la evaluación pueda hacerse a distancia.
La organización analiza la causa, corrige y presenta evidencia. La revisión técnica y la decisión se completan únicamente cuando el tratamiento aplicable está resuelto y verificado.
La transferencia se evalúa por una ruta específica. Se revisan el certificado vigente, su alcance, estado, ciclo y antecedentes antes de confirmar si el caso puede avanzar.